Según una encuesta incluida en el barómetro de diciembre (2014) del CIS, el 35 % de la población no lee nunca o casi nunca. Por otra parte, un 79,7 % prefiere el libro de papel al electrónico. Teniendo en cuenta estos datos, un 14,7 % de los españoles utiliza los libros para encender la chimenea, para calzar la pata coja de la mesa o para limpiarse el culo.